En el suroeste peninsular, numerosas explotaciones agrícolas dependen exclusivamente de la pluviometría. La presencia de terrenos graníticos, con baja permeabilidad y ausencia de acuíferos definidos, hace que la transición de secano a regadío se perciba, en muchos casos, como una opción poco viable.
Este caso demuestra que, con un enfoque técnico adecuado, es posible revertir esta situación.
Situación inicial
El cliente disponía de una finca en Higuera de la Llerena (Badajoz), ubicada sobre un sustrato de roca granítica. Se trata de un entorno caracterizado por:
- Baja permeabilidad del terreno
- Ausencia de acuíferos continuos
- Alta complejidad para la localización de agua subterránea
En estas condiciones, la explotación se mantenía en régimen de secano, con las limitaciones productivas asociadas a la dependencia de las precipitaciones.
La posibilidad de realizar un sondeo generaba dudas razonables, dado el elevado riesgo de no encontrar agua en un entorno geológicamente desfavorable.
Planteamiento técnico
Ante este escenario, el cliente decidió abordar el proyecto desde un enfoque técnico, confiando en un estudio hidrogeológico avanzado desarrollado por IGEAS.
El objetivo era identificar con precisión un punto de perforación que ofreciera garantías razonables de éxito, reduciendo al máximo la incertidumbre.
Para ello, se aplicó una metodología basada en:
- Análisis geológico y estructural del terreno granítico
- Identificación de zonas de fracturación favorables
- Técnicas de localización de agua mediante tecnología satelital
- Interpretación geofísica en medios de baja permeabilidad
En este tipo de terrenos, el agua no se distribuye de forma homogénea, sino que se concentra en zonas muy concretas asociadas a fracturas y procesos de alteración de la roca. Su correcta identificación resulta determinante.
Resultado obtenido
Como resultado del estudio, se definió un punto óptimo para la ejecución del sondeo.
La perforación confirmó la validez del análisis, obteniéndose un caudal comprendido entre 10.000 y 12.000 litros por hora.
Este rendimiento resulta especialmente relevante en un contexto geológico inicialmente considerado poco favorable.
Transformación de la explotación
La disponibilidad de este recurso hídrico ha permitido una transformación completa de la finca.
La explotación, anteriormente limitada por el régimen de secano, dispone ahora de capacidad para:
- Implantar cultivos de mayor rentabilidad
- Incrementar la intensidad productiva
- Optimizar los rendimientos agrícolas
El paso a regadío no solo ha supuesto un aumento de la producción, sino también una mejora sustancial en la estabilidad y viabilidad económica de la explotación.

Valoración del cliente
El cliente destaca especialmente la reducción del riesgo en la toma de decisiones. La actuación no se basó en una perforación aleatoria, sino en un análisis técnico fundamentado.
La combinación de técnicas geofísicas y herramientas de análisis avanzado permitió localizar agua en un entorno donde, inicialmente, las probabilidades eran limitadas.
Conclusión
Este caso pone de manifiesto que, incluso en terrenos complejos como los granitos de Badajoz, es posible localizar recursos hídricos mediante un enfoque técnico adecuado.
La diferencia entre la ausencia de agua y la disponibilidad de un recurso aprovechable no radica únicamente en las condiciones del terreno, sino en la metodología aplicada para su estudio.
Transformar una explotación de secano en regadío no es cuestión de azar, sino de conocimiento y precisión.
En IGEAS, aplicamos criterios técnicos rigurosos para convertir escenarios de incertidumbre en proyectos viables.


